La Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR) acaba de publicar una completa guía sobre la manera más segura de realizar el trabajo de recicladoras y recicladores en la emergencia sanitaria provocada por el nuevo coronavirus.
Retornar a las prácticas de producción agrícola sostenible, ya sea en el campo o en la ciudad mediante la agroecología parece ser una de las lecciones más contundentes de esta pandemia que ha llegado a poner en riesgo la sobrevivencia humana en el planeta, mucho más rápido que el cambio climático.
En el marco de la campaña #NoEstánSolos, la Fundación Bioparque La Reserva, en el municipio de Cota, y el zoológico de Santa Cruz, en San Antonio del Tequendama, recibieron donaciones para alimentar a los animales silvestres que albergan.
En la lucha contra el tráfico ilegal de especies, 2.162 tortugas Matamata incautadas por Corpoamazonia en Leticia fueron liberadas en aguas del departamento del Vichada, su hábitat natural.
Las 33 corporaciones autónomas regionales del país se comprometen a aportar el 58% de árboles para esta jornada nacional impulsada por el Ministerio de Ambiente.
El monitoreo de este pez ornamental hace parte de las acciones de conservación y manejo de especies amenazadas de flora, fauna terrestre y fauna acuática, que adelanta el Instituto Amazónico de investigaciones Científicas Sinchi con el proyecto GEF6 Corazón de la Amazonía, financiado con recursos del Banco Mundial.
Solo el 1% de la industria del país está comprometida con la generación de plásticos biodegradables.
BOGOTÁ.- El consumo de plástico en Colombia es 1.250.000 toneladas al año, aproximadamente 24 kg per cápita y solo el 56 % de estos son de consumo único.
Así lo aseguró la organización ambientalista Greenpeace Colombia, además de advertir que el sector de bebidas y alimentos requiere 49,000 toneladas en envases PET (polietileno tereftalato), de los cuales solo se reciclan el 30%, según una compañía transformadora de botellas de plásticos.
En Bogotá, el relleno sanitario Doña Juana recibe 6.500 toneladas de basuras y muchos de esos envases ya no sirven para su re-uso, puesto que, contiene partículas tóxicas para el ser humano, destaca la ONG ambientalista.
“El país genera unas 12 millones de toneladas de residuos sólidos al año y solo recicla el 17%. En el caso de Bogotá, se producen unas 7.500 toneladas al día y se reciclan entre el 14% y el 15%, incluso por debajo del promedio nacional. En Colombia el 74% de los envases van a parar a los rellenos sanitarios”, señala el estudio.
En otros apartes del informe de Greenpeace, se señala que dentro del mercado local empresas como Bavaria, Coca cola y Postobón tiene cerca de 24 productos envasados en botellas tipo PET y en Acoplásticos se afirma que hubo una expansión del sector en un 5%.
Además, el Departamento Nacional de Planeación ha señalado que para el próximo año, 321 municipios estarán en peligro ambiental y sanitario por sus desechos. ¡No hay más espera, se requiere acción!
La industria de los alimentos ultra procesados no desea trabajar para el beneficio de todos, puesto que, no participa de manera activa y decidida en las regulaciones públicas, en las conversaciones, ni en los compromisos sociales para mitigar el efecto de las botellas de un solo uso; por el contrario, endilga la responsabilidad al consumidor para que recicle. Reciclar envases y fomentar el re-uso les atañe a los consumidores y a los empresarios, así mismo generar trabajo digno, proteger vida y su salud, en fin, acciones y procesos que mejoren la calidad de vida de los consumidores y clientes.
¿Hasta cuándo se comprará la bebida azucarada sin conciencia de la afectación a la salud?; ¿hasta cuándo habrá envases en botellas de plástico que ahogan la tierra, el agua y el aire de la nación y del planeta?; ¿cuántodebemos esperar a que los congresistas legislen para todos, y no para grupos empresariales que sólo buscan incrementar sus ingresos a costa de la salud de los colombianos, generando daños colaterales al planeta?; ¿cómo se apoya las consignas de “trabajo con responsabilidad social”, cuando al otro lado se deteriora la salud y afecta el medio ambiente de todos?. Estos interrogantes hacen parte dela campaña Dulce Veneno, que lidera el Colectivo de Abogados José Alvear.
En esta oportunidad y continuando con dicha iniciativa, Valeria Santos, activista ambiental se unió al pacto por la transparencia #UneteALaVerdad, para denunciar de manera clara la ambigüedad de la industria de alimentos ultra procesados frente al uso de los envases de plástico y las actividades de responsabilidad social.
Yessika Hoyos, abogada defensora de derechos humanos integrante del Colectivo José Alvear Restrepo y vocera de la campaña Dulce Veneno, señala que “las empresas se resguardan en sus campañas de responsabilidad social, usan los premios que ganan para limpiar su actividad económica, pero no atacan el problema de raíz. Es tiempo de erradicar los envases que dañan el ambiente y evitarla compra de bebidas que afectan la salud de los colombianos. “¿Hasta cuándo?”, se deben preguntar los consumidores”.
El tiempo es ahora, por eso, Dulce Veneno, la marca de la mentira, incentiva de manera directa un pacto por la transparencia, de modo que los colombianos firmen por la verdad y se acaben las prácticas poco éticas que afectan el bienestar nutritivo de las niñas y niños y los impactos ambientales.
Desde hoy, en redes sociales circula el video de Valeria Santos, donde se evidencia la problemática ambiental y todos pueden apoyar www.eldulceveneno.org ó con la etiqueta #UneteAlaVerdad
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