Las imágenes de 4 cóndores captados en lo alto de las montañas chilenas y uno más sobrevolando entre las palmas de cera del reconocido Valle del Cocora colombiano figuran entre las 100 mejores fotografías del concurso promovido por la organización Audubon.
La imagen de un cóndor sobrevolando las montañas chilenas es una de las tres fotografías que aparecen en el Top 100 del concurso de fotografía de la organización Audubon, que este año le dio el máximo galardón a Jacqueline Burke- por la foto de una espátula rosada, captada en el Parque zoológico St. Augustine Alligator Farm, en Florida, Estados Unidos. El Gran Premio se le entregó a Francisco Castro Escobar por un Búho cornudo menor, tomado en Reserva Natural Paposo, Antofagasta, Chile
La primera de las fotografías de cóndores, lograda por Thimothy Dhalleini en el Cerro Benítez, Magallanes y Antártica Chilena, muestra un tranquilo día de invierno de 2022 en lo alto de las montañas de este país, tal como lo destaca su autor. “Decenas de cóndores sobrevolaban el cielo mientras el viento silbaba entre sus alas, y en los ojos de mi hija de tres años solo veía asombro. Con una envergadura de casi tres metros, el cóndor andino es una de las aves voladoras más grandes del planeta. Y aunque aún vuela libremente en la Patagonia, ya ha desaparecido de algunas partes de Sudamérica debido a la fragmentación de su hábitat”, menciona el concursante.
Entre tanto, desde Colombia, el participante -Hernán Jaramillo- recuerda que llegó al Valle del Cocora en un día frío, gris y muy brumoso. Recordó que la palma de cera predominante en este territorio es una de las especies más amenazadas de Colombia.
“De repente, vi acercarse a un cóndor e inmediatamente cambié el teleobjetivo. Fue un avistamiento breve; el ave dio unas tres vueltas antes de desaparecer de nuevo entre la densa niebla de la montaña. Fue una experiencia maravillosa, ya que no es fácil ver cóndores volando por encima. Logré capturar el momento exacto en que dos de los símbolos nacionales más emblemáticos de Colombia —el cóndor andino y la palma de cera— se unieron en una escena llena de misterio y serenidad”, relata.
De nuevo en Chile, en esta ocasión en Puerto Natales, Magallanes y Antártida Chilena, el concursante -Joaquín-René-Lagos- recuerda que al llegar a la cima del Cerro Benítez en el Parque Nacional Torres del Paine, justo cuando los primeros rayos de sol iluminaban las montañas, encontró a un par de cóndores posados tranquilamente en una cresta rocosa.
“En un instante, el macho extendió completamente sus alas hacia la hembra en una breve exhibición. Entonces tomé la foto. Este encuentro estuvo marcado por el silencio y la distancia, y me permitió vislumbrar la sutil relación que los cóndores tienen con su entorno”.
Y agrega que como carroñeras, estas aves reciclan materia orgánica y contribuyen a la salud del ecosistema. “Aunque está protegida en Chile como monumento natural, la especie sigue enfrentando amenazas como el envenenamiento y la pérdida de hábitat. Su lenta tasa de reproducción la hace particularmente vulnerable al cambio ambiental”, advierte.
Vea las 100 mejores fotografías del concurso Audubon.

