Aunque las empresas son fundamentales para detener y revertir la pérdida de diversidad biológica, estas suelen asumir un costo financiero mínimo o nulo por sus impactos negativos al ambiente,.asegura el informe de evaluación realizado por IPBES, durane su 12 sesión plenaria, en Inglaterra
MANCHESTER (Reino Unido). – El crecimiento de la economía global se ha producido a costa de una inmensa pérdida de biodiversidad, lo que ahora representa un riesgo sistémico crítico y generalizado para la economía, la estabilidad financiera y el bienestar humano, advierte el más reciente informe histórico publicado hoy por la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).
Para esta organización, "toda empresa depende de la biodiversidad y la impacta". En ese sentido, indica que incluso las empresas que parecen estar muy alejadas de la naturaleza o que no se consideran basadas en ella dependen, directa o indirectamente, de insumos materiales, la regulación de las condiciones ambientales —como la mitigación de inundaciones y el suministro de agua— y de contribuciones inmateriales, como espacios para el turismo, la recreación, la educación y los valores espirituales, estéticos y culturales. Sin embargo, las empresas suelen asumir un costo financiero mínimo o nulo por sus impactos negativos, y muchas no pueden actualmente generar ingresos a partir de los impactos positivos en la biodiversidad.
Aprobado por los representantes de los más de 150 gobiernos miembros de la IPBES, durante la 12ª sesión del Plenario celebrada en Manchester, Reino Unido, el Informe de evaluación metodológica de esta plataforma intergubernamental sobre el impacto y la dependencia de las empresas en la diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas (conocido como el Informe sobre empresas y diversidad biológica), concluye que las empresas son fundamentales para detener y revertir la pérdida de diversidad biológica, pero que muchas de ellas a menudo carecen de información para abordar sus impactos y dependencias, así como los riesgos y oportunidades relacionados con la diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas.
El informe, elaborado durante tres años por 79 expertos destacados de 35 países y todas las regiones del mundo, provenientes de la ciencia y del sector privado, en consulta con pueblos indígenas y comunidades locales, concluye que las condiciones actuales en las que operan las empresas no siempre son compatibles con el logro de un futuro justo y sostenible, y que estas condiciones también perpetúan riesgos sistémicos.
Según el estudio realizado, "las empresas a menudo se enfrentan a incentivos inadecuados o perversos, barreras que obstaculizan los esfuerzos para revertir el deterioro de la naturaleza, un entorno institucional con apoyo, aplicación y cumplimiento insuficientes, así como importantes lagunas en la información y el conocimiento". Al respecto, se menciona que esto, combinado con modelos de negocio que resultan en un consumo de materiales cada vez mayor y un énfasis en la presentación de informes trimestrales de resultados, contribuye a la degradación de la naturaleza en todo el mundo.
"Un cambio fundamental es posible y necesario para crear un entorno propicio que alinee lo rentable para las empresas con lo beneficioso para la biodiversidad y las personas".
El informe de IPBES se basa en miles de fuentes, reuniendo años de investigación y práctica en un único marco integrado que muestra tanto los riesgos que la pérdida de la naturaleza supone para las empresas como las oportunidades que tienen para ayudar a revertir esta situación”, declaró Matt Jones (Reino Unido), uno de los tres copresidentes de la evaluación.
“Este es un momento crucial para que las empresas y las instituciones financieras, así como los gobiernos y la sociedad civil, aclaren la confusión de innumerables métodos y métricas, y utilicen la claridad y la coherencia que ofrece el Informe para tomar medidas significativas hacia un cambio transformador. Las empresas y otros actores clave pueden liderar el camino hacia una economía global más sostenible o, en última instancia, arriesgarse a la extinción, tanto de las especies en la naturaleza como, potencialmente, también de las suyas propias”.
Subsidios perjudiciales
Las condiciones actuales perpetúan la situación y no propician el cambio transformador necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad. Por ejemplo, los grandes subsidios que impulsan la pérdida de biodiversidad se destinan a actividades comerciales con el apoyo de la presión empresarial y de asociaciones comerciales. En 2023, los flujos financieros globales, tanto públicos como privados, con impactos directamente negativos sobre la naturaleza se estimaron en 7,3 billones de dólares, de los cuales 4,9 billones correspondieron a financiación privada, y el gasto público en subsidios perjudiciales para el medio ambiente ascendió a unos 2,4 billones.
En contraste, en 2023 se destinaron 220.000 millones de dólares de flujos financieros públicos y privados a actividades que contribuyen a la conservación y restauración de la biodiversidad, lo que representa apenas el 3% de los fondos e incentivos públicos que alientan conductas empresariales perjudiciales o impiden conductas beneficiosas para la biodiversidad.
“La pérdida de biodiversidad es una de las amenazas más graves para las empresas”, afirmó el profesor Stephen Polasky (EE. UU.), copresidente de la evaluación. “Sin embargo, la realidad distorsionada es que a menudo parece más rentable para las empresas degradar la biodiversidad que protegerla. Si bien mantener la situación actual puede haber parecido rentable a corto plazo, los impactos en múltiples empresas pueden tener efectos acumulativos, que se suman a impactos globales y pueden traspasar puntos de inflexión ecológicos".
Para el experto, el Informe demuestra que mantener la situación actual no es inevitable: con las políticas adecuadas, así como cambios financieros y culturales, lo que beneficia a la naturaleza también beneficia a la rentabilidad. Para lograrlo, el Informe ofrece herramientas para elegir mediciones y análisis más eficaces.
Acciones sobre los impactos
El Informe concluye que existe una amplia gama de métodos y datos para medir los impactos y las dependencias empresariales, que ya pueden fundamentar decisiones y acciones, pero se sabe más sobre la aplicación de métodos para evaluar los impactos que sobre la medición de las dependencias. La aplicación y la adopción de métodos son bajas y desiguales entre los sectores empresariales y locales, y dentro de ellos, y menos del 1 % de las empresas que informan públicamente mencionan sus impactos sobre la biodiversidad en sus informes.
Una encuesta reciente entre instituciones financieras que representan el 30% del valor de capitalización del mercado global encontró que las tres barreras más citadas para una mayor adopción de la evaluación y gestión de riesgos relacionados con la naturaleza son: acceso a datos confiables, acceso a modelos confiables y acceso a escenarios.
El profesor Polasky afirma que "con demasiada frecuencia, las empresas dedican más tiempo a descifrar marcos complejos y contrapuestos de cumplimiento normativo y presentación de informes que a tomar medidas significativas. Una de las características destacadas de este informe es que ayuda a descifrar qué métodos, métricas y herramientas políticas son adecuados para el ámbito de la empresa, aportando claridad y coherencia a la forma en que las empresas miden e informan sobre sus interacciones con la naturaleza. Estamos trasladando el debate de los compromisos voluntarios de sostenibilidad a una hoja de ruta con base científica para el cambio sistémico».
Los autores enfatizan que ningún método único para medir y gestionar los impactos y las dependencias es adecuado para todas las decisiones comerciales, y que los aspectos que se deben medir dependen del contexto y de la acción o decisión que se toma en cuenta; a menudo serán necesarios múltiples métodos o métricas.
El Informe de IPBES plantea 3 características generales que pueden utilizarse para evaluar qué métodos son los más apropiados para cualquier empresa, de cualquier tamaño o sector: cobertura (tanto geográfica como del alcance de los impactos y las dependencias incluidas); precisión (el grado en que los resultados describen correctamente lo que están diseñados para medir); y capacidad de respuesta (la capacidad del método para detectar cambios que pueden atribuirse a las acciones y actividades de la empresa).
Las decisiones a nivel operativo requieren información específica del sitio, generada mediante enfoques ascendentes que incluyen observaciones basadas en la ubicación, monitoreo y mapeo participativos, y análisis espacial basado en estas fuentes de datos. Los enfoques más apropiados a nivel de cartera, corporativo y de la cadena de valor incluyen métodos descendentes, como los enfoques de ciclo de vida y los modelos económicos ambientales a macroescala. Dependiendo del propósito de la medición, estas pueden realizarse con datos de menor resolución espacial, pero con una cobertura geográfica más amplia.
Conocimientos locales e indígenas, claves
Otro hallazgo clave es que las empresas podrían mejorar la medición y la gestión de los impactos y las dependencias mediante una interacción adecuada con la ciencia y el conocimiento indígena y local. "Los datos y el conocimiento suelen estar aislados", afirma la profesora Ximena Rueda (Colombia), copresidenta de la Evaluación. "La literatura científica no está dirigida a las empresas, y la falta de traducción y atención a sus necesidades ha ralentizado la adopción de los hallazgos científicos. Entre las empresas, también suele existir una comprensión y un reconocimiento limitados de los pueblos indígenas y las comunidades locales como guardianes de la biodiversidad y, por lo tanto, depositarios del conocimiento sobre su conservación, restauración y uso sostenible", anota.
El desarrollo industrial amenaza el 60% de las tierras indígenas del mundo y una cuarta parte de todos los territorios indígenas se encuentran bajo una gran presión debido a la explotación de recursos. Sin embargo, tanto estas comunidades como las locales, "a menudo se ven marginados en la investigación y la toma de decisiones empresariales, menciona la académica, al considera que "una colaboración respetuosa que dé como resultado el intercambio y un mejor uso de datos, perspectivas científicas y conocimientos indígenas y locales puede traducirse en una mejor gestión de los riesgos y las oportunidades empresariales".
Prioridades y opciones para las empresas
El Informe deja claro que todas las empresas, incluidas las instituciones financieras, tienen la responsabilidad de actuar y podrían adoptar medidas adicionales, en un entorno propicio, para abordar sus impactos y dependencias de la biodiversidad y las contribuciones de la naturaleza a las personas, incluidos los servicios ecosistémicos. Si bien existen contrapartidas que impiden algunas acciones transformadoras, los autores señalan numerosas medidas que las empresas pueden adoptar ahora y que benefician tanto a la empresa como a la biodiversidad, como aumentar la eficiencia y reducir residuos y emisiones.
“Una mayor interacción con la naturaleza no es opcional para las empresas, es una necesidad”, afirma el profesor Rueda. “Esto es vital para sus resultados, su prosperidad a largo plazo y el cambio transformador necesario para un futuro más justo y sostenible. Sin embargo, para evitar el lavado de imagen verde, es esencial que las empresas cuenten con estrategias transparentes y creíbles que demuestren claramente sus acciones y cómo contribuyen a los resultados en materia de biodiversidad, y que divulguen públicamente sus impactos y dependencias, así como sus actividades de cabildeo”.
El Informe explora tanto las acciones que las propias empresas pueden llevar a cabo dentro de su control como las acciones de señalización que pueden influir públicamente e inspirar la acción de otros. Las empresas pueden implementar acciones de cada tipo en cuatro niveles de toma de decisiones: corporativo, operativo, de cadena de valor y de cartera.
Los autores reconocen que, si bien existe una amplia base de conocimientos que orienta la acción de las empresas, también existen notorias lagunas en el conocimiento y su aplicación que limitan la capacidad de todos los actores para comprender plenamente y gestionar eficazmente las actividades empresariales. El Informe agrupa estas lagunas de la siguiente manera: datos relevantes para las empresas; accesibilidad y transparencia de los datos; evidencia incompleta; baja adopción de métodos y limitaciones de los mismos, y sugiere cinco conjuntos de acciones para abordar estas prioridades.
Otro mensaje central del Informe es que las empresas no pueden, por sí solas, generar la magnitud del cambio necesario para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, pues se requiere de colaboración y lacciones colectivas e individuales para crear un entorno propicio donde las empresas contribuyan a un futuro justo y sostenible.
Se identifican cinco componentes específicos como fundamentales para un entorno propicio: marcos políticos, jurídicos y regulatorios; sistemas económicos y financieros; valores, normas y cultura social; tecnología y datos; y capacidad y conocimiento. El Informe ofrece más de 100 ejemplos específicos de acciones concretas que pueden implementar, en cada uno de estos cinco componentes, las empresas, los gobiernos, los actores financieros y la sociedad civil. Se adjunta una tabla con estas acciones.
“Una mejor gestión de la biodiversidad es fundamental para gestionar el riesgo en toda la economía y en todas las sociedades. No se trata de un problema ambiental distante, sino de un desafío fundamental en cada sala de juntas y gabinete”, afirma el profesor Polasky. “Necesitamos superar la falacia de una disyuntiva entre gobiernos y responsables de la toma de decisiones: si son proambientales o proempresariales. Todas las empresas dependen de la naturaleza, por lo que las acciones que la conservan y utilizan de forma sostenible también pueden ser las que ayuden a las empresas a prosperar a largo plazo", agrega.
Una de las innovaciones de este Informe es que proporciona un modelo para acelerar la colaboración y las acciones colectivas a todos los niveles entre y por parte de gobiernos, actores financieros, otros actores, como la sociedad civil, los pueblos indígenas y las comunidades locales, los consumidores, las ONG, las organizaciones internacionales y el mundo académico, además de las acciones que necesitan las propias empresas e instituciones financieras”, precisa el docente.
Tras objetivos globales
Al hablar sobre la importancia del Informe sobre Empresas y Biodiversidad, el Dr. David Obura, Presidente de la IPBES, afirmó: «Este primer Informe de Evaluación acelerada se entregó con urgencia al comenzar la segunda mitad de esta década, a petición de nuestros gobiernos, como una contribución vital a los esfuerzos de las empresas, los gobiernos, los actores financieros y toda la sociedad para alcanzar los objetivos y metas del Marco Mundial de la Diversidad Biológica, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Se relaciona directamente con la Meta 15 del Marco Mundial de la Diversidad Biológica, que se centra en las empresas, pero, en última instancia, con todos nuestros objetivos globales compartidos, ya que las empresas son fundamentales para determinar cómo nuestras economías, y gran parte de nuestra sociedad, dependen de la naturaleza y la impactan,", detalló.
Al agradecer la contribución de los autores de la evaluación, el Dr. Luthando Dziba, Secretario Ejecutivo de la IPBES, declaró que "este informe se basa directamente en las perspectivas y la evidencia de numerosas evaluaciones anteriores de la IPBES, en particular la Evaluación Global de 2019, la Evaluación de Valores de 2022 y las Evaluaciones del Nexo y del Cambio Transformador de 2024, ofreciendo la claridad y la coherencia necesarias para orientar las acciones de las empresas y de todos los responsables de la toma de decisiones. La naturaleza es asunto de todos, y la conservación, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad son fundamentales para la sostenibilidad y el éxito de las empresas”.

