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Los ocho países que comparten la Amazonía junto a pueblos indígenas, comunidades locales y actores sociales, se reúnen en la hemeroteca nacional de Bogotá, para definir los puntos en común que llevarán a la próxima cumbre de la COP 30 de cambio climático, que tendrá lugar en Belém do Pará, en Brasil.

BOGOTÁ D.C.– En la Hemeroteca Nacional se instaló la Cumbre de Países Amazónicos, encuentro que reúne a los jefes de Estado de los ocho países que comparten este bioma y que se desarrollará hasta el 22 de agosto, con el objetivo central de avanzar en acuerdos regionales que permitan evitar el punto de no retorno de la Amazonía, ecosistema que, de alcanzar un nivel de deforestación cercano al 24%, perdería su capacidad de autorregeneración.


La Cumbre convoca a presidentes, vicepresidentes, ministros, cancilleres y representantes de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, además de líderes indígenas, comunidades afrodescendientes, defensores ambientales, académicos y sabedores ancestrales, según informó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS).

La viceministra de Ordenamiento Ambiental del Territorio, Tatiana Roa, resaltó que “esta cumbre tiene como propósito adoptar una declaración conjunta que establezca acuerdos regionales en los que se determinen prioridades compartidas para la defensa del Amazonas como un bioma que no solamente es clave para la región, sino para la vida del planeta. En ese sentido, la funcionaria expresó que "nos hemos propuesto también reconocernos como una región con identidad amazónica que entiende la importancia de este bioma, de sus pueblos, de sus conocimientos ancestrales y cómo en esta región pueden estar las respuestas al futuro de este planeta”.

Como está consignado en la agenda de esta cumbre, el viernes 22 de agosto se celebrará la reunión de presidentes, de la cual surgirá la Declaración de Bogotá, documento que consolidará los consensos alcanzados. En este espacio se contará con la presencia de la ministra de Ambiente de Brasil, Marina da Silva; el presidente de la COP30 de Belém do Pará, André Corrêa de Lugo; el canciller Mauro Vieira, y el presidente de Bolivia, Luis Arce.


Previo a la instalación ya se habían alcanzado acuerdos en temas clave como: la creación del Mecanismo de Participación de los Pueblos Indígenas (Mapi) como instancia decisoria de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA); la adopción de la forma de gobierno de la comisión de seguridad pública; y la definición de un mecanismo financiero para la articulación amazónica.

En paralelo, se desarrolla la reunión de cancilleres, máxima instancia de decisión de la OTCA, espacio en el cual confirmaron su participación, además del canciller de Brasil, los cancilleres de Perú, Elmer José Germán Gonzalo Schialer Salcedo, y el de Surinam, Melvin W.J. Bouva.

El coordinador para América Latina del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, Andrés Gómez, subrayó que el Gobierno quiere avanzar en una zona de exclusión en la Amazonía colombiana para la expansión de los combustibles fósiles y de esa misma manera lo está proponiendo en el entorno y en el ámbito de la OTCA. "Sabemos que es muy difícil en la OTCA, porque las decisiones se toman por consenso, pero Colombia está haciendo ese esfuerzo y lo quiere llevar adelante”, subrayó.


La Cumbre busca que los consensos alcanzados trasciendan las declaraciones políticas y se traduzcan en compromisos reales frente a los desafíos climáticos, ambientales, sociales, económicos y de seguridad que enfrenta la región, señala el comunicado dell MADS. Estos compromisos quedarán plasmados en la Declaración de Bogotá, que fortalecerá a la OTCA y servirá como base para la postura regional en la COP30 de Belém do Pará.