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OOOrganizaciones de la sociedad civil, comunidades en primera línea, pueblos indígenas, afrodescendientes, mujeres, jóvenes y trabajadores lanzó oficialmente la Declaración Popular por una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles, en el marco de la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición para abandonar los combustibles fósiles.

SANTA MARTA. – En el marco de la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles, coorganizada por los gobiernos de Colombia y los Países Bajos, una amplia coalición de organizaciones de la sociedad civil, comunidades en primera línea, pueblos indígenas, afrodescendientes, mujeres, jóvenes y trabajadores lanzó la Declaración Popular por una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles, que sirve como un plan definitivo para una transición justa basada en los derechos humanos, la democracia energética y la justicia climática.

Forjada tras meses de diálogo colectivo, la Declaración Popular unifica diversas demandas globales en una visión cohesiva, afirmando que la era de la negociación ha pasado y que debe comenzar la era de la implementación enmarcada en la crisis climática vinculando explícitamente la dependencia de los combustibles fósiles con la agresión geopolítica. En ese sentido, la coalición lanza un llamado urgente a los gobiernos para que reconozcan la enorme deuda ecológica que tiene el Norte Global con el Sur Global.

En la declaración se exige que la próxima ´coalición de los dispuestos´ se comprometa con mecanismos concretos y vinculantes para una eliminación rápida, justa y financiada de los combustibles fósiles —una que rechace las soluciones falsas y proporcione financiamiento público incondicional que no genere deuda y reparaciones completas, esenciales para la supervivencia de las comunidades y del planeta.

Lidy Nacpil, coordinadora del Movimiento de los Pueblos Asiáticos sobre Deuda y Desarrollo (APMDD), les recordó a los gobiernos que una transición justa es una cuestión de supervivencia para nuestras comunidades, que requiere una financiación pública masiva para el clima y reparaciones completas por la deuda climática contraída con el Sur Global. "Estamos aquí para asegurarnos de que la ´coalición de los dispuestos´ genere compromisos claros y mecanismos concretos para una eliminación rápida, justa y financiada de los combustibles fósiles, una que rechace las soluciones falsas y proporcione los recursos incondicionales y que no generen deuda necesarios para sostener a nuestros pueblos y nuestro planeta".

Tasneem Essop, directora ejecutiva de Climate Action Network (CAN) International, por su parte, reiteró que el Sur Global rechaza de manera inequívoca las promesas voluntarias que solo sirven para profundizar nuestra dependencia neocolonial. "Estamos aquí para exigir que los gobiernos demuestren la voluntad política de romper las cadenas de la extracción colonial de una vez por todas". Y agregó que los países reunidos en Santa Marta deben establecer compromisos vinculantes y mecanismos globales concretos para una eliminación rápida, justa y totalmente financiada. "Esto requiere enfrentar las causas fundamentales del capitalismo colonial, rechazar las soluciones falsas y ofrecer reparaciones incondicionales que no generen deuda, esenciales para restaurar nuestra soberanía y asegurar la supervivencia de nuestros pueblos y nuestro planeta, anotó.

A su turno, Marilys Llanos, miembro de la Alianza Colombia Libre de Fracking, considera que "la Declaración de los Pueblos para una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles, con sus 15 principios, se erige como el único camino que deben tomar los 50 gobiernos reunidos en Santa Marta para establecer mecanismos vinculantes de cooperación internacional basados en la justicia. "El mensaje es claro: los gobiernos deben traducir nuestros principios en acciones concretas que respeten la soberanía de los territorios y sus comunidades".

La declaración,según informa el Consejo Permanente para la Transición Energética Justa, enuncia 15 principios para una transición justa, centrados en:

  1. La transición debe ser una reforma sistémica guiada por una ciencia climática rigurosa (limitar el calentamiento a 1,5 °C y alcanzar el cero real para 2050) al tiempo que se recurre al conocimiento indígena, ancestral y popular.

  2. Reconoce la responsabilidad histórica y actual del Norte Global, exigiéndole que lidere la velocidad de la eliminación gradual y proporcione financiamiento climático adecuado y basado en subvenciones como reparación al Sur Global.

  3. Garantiza el derecho universal al acceso a la energía suficiente, sostenible, justa en materia de género y no racista, tratando la energía como un bien público y priorizando los sistemas descentralizados y de propiedad comunitaria.

  4. Prioriza a reducción del consumo excesivo (especialmente por parte de las élites y las corporaciones) y la suficiencia material por encima de la acumulación de capital, rechazando los modelos extractivistas incluso para las transiciones «verdes».

  5. Promueve la propiedad democrática, comunitaria y pública de los sistemas energéticos, asegurando que las decisiones sean tomadas por los pueblos y los territorios en lugar de por las corporaciones, con una participación profunda en la planificación.

  6. Se centra en los derechos de los trabajadores, las mujeres, los migrantes, los pueblos indígenas, los afrodescendientes, los jóvenes y los sectores marginados, desmantelando activamente la discriminación basada en el género, la raza, la clase y la casta.

  7. Garantiza una gobernanza equitativa del patrimonio natural, protegiendo la biodiversidad, la seguridad hídrica y los sistemas alimentarios, al tiempo que respeta los derechos territoriales comunitarios e indígenas y promueve la agroecología.

  8. Exige normas estrictas de derechos humanos y medioambientales para la extracción de minerales de transición, rechaza el extractivismo, promueve una economía circular y prohíbe el uso de minerales con fines militaristas.

  9. Va más allá de la mera eliminación gradual hacia el desarrollo regenerativo, protegiendo la biodiversidad y restaurando los ecosistemas, al tiempo que respeta los Derechos de la Naturaleza.

  10. Exige la eliminación de las barreras financieras, la cancelación de las deudas ilegítimas y la provisión de financiamiento climático adecuado, público y que no genere deuda por parte del Norte Global como reparaciones, sin condiciones políticas.

  11. Rechaza explícitamente las distracciones como la captura de carbono (CCS/BECCS), la energía nuclear, la co-combustión de hidrógeno/amoníaco, los mercados de carbono, la bioenergía a gran escala y la incineración de residuos que retrasan la eliminación gradual o perjudican a las comunidades.

  12. Vincula la descarbonización con la desmilitarización, afirmando que las guerras y el militarismo son principales impulsores de las emisiones y obstáculos para la justicia; exige el fin de la agresión y la ocupación, y la reorientación del gasto militar hacia sistemas que sostengan la vida.

  13.  Exige el desmantelamiento de las estructuras históricas de desigualdad (colonialismo, esclavitud, patriarcado) y la provisión de reparaciones por los daños causados por la extracción y el uso de combustibles fósiles, incluido el reconocimiento de la trata transatlántica de esclavos como un crimen contra la humanidad.

  14. Aboga por una cooperación global basada en responsabilidades diferenciadas, el intercambio de tecnología y el apoyo a un Tratado vinculante sobre combustibles fósiles, rechazando el colonialismo verde y la captura corporativa de los procesos multilaterales.

  15. Afirma que la crisis climática requiere una reestructuración integral del sistema económico, político y social, alejándose del capitalismo, el patriarcado, el racismo y el extractivismo hacia un orden regenerativo, democrático y equitativo.

La Declaración exige acciones inmediatas y concretas, como la eliminación gradual completa, equitativa y justa de los combustibles fósiles, alineada con el objetivo de mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C y alcanzar emisiones reales globales cero para 2050, una transición rápida, directa, equitativa y justa hacia una energía 100 % renovable; garantizar el acceso equitativo y universal a la energía renovable, el fin de las barreras a la transición y la búsqueda de solucione y una transición justa y integral

El texto completo de la Declaración Popular para una Transición Rápida, Equitativa y Justa hacia un Futuro Libre de Combustibles Fósiles y los detalles sobre las acciones globales están disponibles enwww.fossilfreerising.org