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Organizaciones no gubernamentales e institutos de investigación defienden la Línea Negra con la que las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta delimitan su territorio sagrado y condenan el fallo del Consejo de Estado, que declara nulo el decreto 1500 de 2018.

BOGOTÁ D.C.- En la cosmovisión de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, la Línea Negra no es “línea” ni es “negra”: entre los Kogui, por ejemplo, se denomina jaba se shizha, es decir, un ser vivo, una Madre. Este concepto delimita todo el territorio entregado por la Madre a los cuatro pueblos para el cuidado de todo lo que existe en la Tierra y en el universo, cuyo origen se encuentra en la Sierra Nevada de Santa Marta. Por esta razón, el territorio es percibido como el eje o el corazón del mundo.

Bajo este concepto, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia – ICANH reconoce a la Línea Negra no solo como un territorio tangible, sino como un sistema de ordenamiento territorial que vela por el bienestar de la humanidad, fuera de las nociones de propiedad privada e intereses particulares.

"El  ICANH, como entidad pública dedicada a la investigación antropológica – y partícipe directa del Decreto 1500 de 2018 y de la cartografía –respalda ese reconocimiento como parte de una apuesta de protección y cuidado de la Sierra Nevada de Santa Marta y en contra de la guerra".

Al igual que esta institución, varias Organizaciones no Gubernamentales se han pronunciado a favor de la delimitación espiritual que hacen los pueblos indígenas sobre su territorio sagrado en la Sierra Nevada de Santa Marta, luego de que la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado declarara, el 12 de febrero del presente año, la nulidad del Decreto 1500 del 6 de agosto de 2018, mediante el cual se reglamentaba la protección de los 348 sitios sagrados de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta -Kogui, Wiwa, Arhuacos y Kankuamos.

La decisión se tomó después de una demanda presentada por un ciudadano, frente a la cual el ente judicial concluyó que el decreto cayó en “falsa motivación porque al momento de la expedición no se contaba con la cartografía oficial de La Línea Negra” y fue “irregular por no agotar el trámite de la consulta previa respecto de las comunidades indígenas y afrocolombianas ubicadas al interior del polígono de la Línea Negra, y no acatar la técnica normativa prevista para la expedición de los actos administrativos”.

Los expertos del ICAHN explican que para garantizar el cuidado de la Tierra y del universo, la Madre estableció un ordenamiento territorial propio en la Sierra Nevada, fundado en una red de conexiones entre los denominados sitios sagrados que recubren todo el macizo, desde las partes bajas hasta los picos nevados, y que dan forma a la Línea Negra. "Todos estos sitios son los Padres y las Madres de todo lo existente, a quienes se les retribuye mediante la práctica del pagamento para mantener el equilibrio del mundo", sostiene el documento del centro de investigación..

En su concepto, "concebir la vida para los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta, hace que la Línea Negra no pueda ser comprendida dentro de un decreto o de un polígono, pues su existencia trasciende los conceptos jurídicos y las delimitaciones catastrales".

El Decreto 1500 de 2018 reconocía el ordenamiento territorial y espiritual de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta y establecía medidas para su cuidado, cuyos antecedentes se remontan a 1973, cuando el Estado colombiano emitió la Resolución 02, desde el Ministerio de Gobierno, para demarcar un área de protección denominada Línea Negra o Zona Teológica. Ambos términos se referían a un límite simbólico que articula numerosos puntos rituales sagrados, desde la plaza de Valledupar (Cesar) hasta Riohacha (La Guajira), y de allí bordeando el Magdalena, el Parque Tayrona y Santa Marta, cerrando así el círculo en el punto de origen.

Posteriormente, la Resolución 837 de 1995 redefinió este territorio, aclarando que la Línea Negra no configura un polígono geométrico, sino un espacio simbólico y radial conforme a la cosmovisión indígena, cuyas limitaciones obedecen a principios espirituales y relacionales más que a criterios geográficos occidentales.

El Decreto 1500 de 2018 volvió a delinear la Línea Negra para “redefinir el territorio ancestral de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta, expresado en el sistema de espacios sagrados de la Línea Negra, como ámbito tradicional, de especial protección, valor espiritual, cultural y ambiental, conforme a los principios y fundamentos de la Ley de Origen”. En esta ocasión, se diferenciaron 348 sitios sagrados que configuran el límite del territorio tradicional de los pueblos, abarcando tanto la Sierra Nevada de Santa Marta como zonas marítimas adyacentes.

Para otras organizaciones como Dejusticia, el fallo del Consejo de Estado "desconoce décadas de trabajo conjunto entre las autoridades indígenas y el Estado colombiano, que han armonizado el ordenamiento territorial con los sistemas de conocimiento ancestral y han garantizado la pervivencia cultural, espiritual y ambiental de los pueblos originarios de la Sierra"..

Desde su puunto de vista, la Línea Negra no es simplemente una delimitación geográfica, sino "un principio de orden y equilibrio que define el territorio espiritual y cultural de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. A través de sus 348 sitios sagrados, se articula una red espiritual que protege la vida, el agua, la biodiversidad y las relaciones entre los seres humanos, los ecosistemas y los seres espirituales".

La decisión judicial anula el principal instrumento jurídico que protege a la Línea Negra frente a intervenciones externas como proyectos mineros, de infraestructura, energéticos y turísticos. Al hacerlo, deja a las comunidades indígenas que habitan el territorio sin una herramienta legal efectiva de defensa frente a actividades que puedan afectar gravemente su territorio y su sistema ancestral de conocimiento, así como el equilibrio ambiental y espiritual de uno de los ecosistemas más estratégicos del planeta. Esta decisión se aparta de la jurisprudencia constitucional que protege el derecho propio, la autonomía territorial y la espiritualidad de los pueblos indígenas, así como su reconocimiento como autoridades
ambientales sobre el territorio ancestral.

"Hacemos un llamado a todos los pueblos indígenas de Colombia y del mundo, así como al movimiento indígena en su conjunto, a expresar su apoyo y solidaridad con las autoridades Arhuacas, Kogui, Wiwa y Kankuamas frente a este grave retroceso. Lo que ocurre en la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia no es un hecho aislado: afecta el reconocimiento y la protección de los territorios ancestrales en todo el país y sienta un precedente que impacta a todos los pueblos indígenas. La defensa de la Línea Negra es una causa colectiva, porque la vulneración de los derechos de un pueblo, es una amenaza para los derechos de todos".

Solicitamos al Gobierno colombiano que cumpla de manera inmediata su mandato constitucional e internacional de proteger la Línea Negra, escuchar y respetar la palabra de sus autoridades legítimas y convocar, sin dilaciones, una reunión de alto nivel entre el Presidente de la República y las autoridades tradicionales de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta. Es urgente elevar todas las acciones del Estado a la defensa integral del corazón del mundo, porque proteger la Línea Negra es proteger la vida, el agua y el futuro de Colombia, de la región y del mundo.

En términos similares se han expresado organzaciones como el Cinep, la Comisión Nacional de Territorios Indígenas y la Corporación del Colectivo de Abogados José Álvear Restrepo, quien solicitó en su momento que los pueblos arhuaco, kanjuamo, Kogui y Wisa fueran reconocidos como parte del proceso judicial que se cerró con el fallo del Consejo de Estado.

De igual manera, figuras del Gobierno nacional como el ex presidente Juan Manuel Santos, solicitaron al Consejo de Estado preservar la protección de la Línea Negra.

Entre tanto, el presidente Petro anunció que firmará un nuevo acto administrativo sobre la Línea Negra, territorio ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta y agregó que se adelantará un proceso de consulta previa con las comunidades. Al respecto, el mandatario nacional considera que en la zona se debería establecer una Entidad Territorial Indígena.