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Durante el primer trimestre de este año, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) atendió a siete nutrias víctimas del cautiverio, ataques de caninos y tráfico ilegal. Solo tres lograron volver a la naturaleza.

NEIVA.- El Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la CAM, en Pitalito, ha tenido que atender a siete individuos de nutria de río (Lontra longicaudis), que ingresaron a este centro por heridas graves causadas por perros. con cuadros serveros de estrés, infestación parasitaria, golpes en sus extremidas y, en otros lamentables casos, las crías fueron arrebatadas de la madriguera de su madre.

Según el reporte de la CAM, estos animales silvestres, considerados bioindicadores de buena calidad del agua, ingresaron a la CAM tras ser víctimas del cautiverio, de ataques caninos y de tráfico ilegal.

Ante el aumento de rescates de esta especie vulnerable, particularmente en el sur del departamento, la autoridad ambiental del Huila hace un llamado a la comunidad a respetar y proteger la vida de las nutrias que sean vistas en los ríos y afluentes del departamento.

“Hacemos el llamado a que protejamos las nutrias de río, una especie tan carismática y tan importante para los ecosistemas acuáticos de nuestro departamento, pues en lo que va el corrido del año llevamos siete ingresos productos de rescates”, señala Luisa Jaramillo, bióloga del Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la Dirección Territorial Sur de la CAM.

Julián Muñoz, biólogo de la CAM y quien ha atendido las nutrias en el transcurso de este año, indicó que han sido varios los procesos de rehabilitación adelantados con los animales para poder regresarlos al hábitat al cual pertenecen, pero pese a los esfuerzos médicos algunos de los especímenes no lo lograron.

“De los siete ejemplares que hemos recibido en el transcurso del año, lastimosamente, cuatro de estos han fallecido. en tanto que los otros tres completaron su proceso de rehabilitación y volvieron a su vida silvestre”, aseguró el biólogo.

Desde la entidad ambiental se explicó que el trabajo detrás de cada rescate exige un compromiso excepcional, ya que dependiendo de la etapa de desarrollo en la que cada ejemplar es encontrado, se debe adelantar un proceso específico.

Es así como a los individuso más pequeños o juveniles se les hizo un tratamiento en el cual aprendieron sus procesos naturales, como la caza, la búsqueda de refugio y, posteriormente, cuando se completaron todas estas etapas, se determinó que estaban listos para pasar a su medio natural y fueron liberados.

Para las crías se aplican dietas y manejos biológicos estrictos que evitan que los animales se acostumbren al contacto humano, condición indispensable para garantizar su regreso exitoso a los cuerpos de agua. Sin embargo, los ejemplares más pequeños, que debieron ser alimentados con lácteos reemplazantes, "no contaban con la energía suficiente y no sobrevivieron", lamentó Muñoz.

La nutria de río cumple una función ecológica irremplazable, ya que es considerada una especie "sombrilla" e indicadora de salud ambiental. Como depredador clave, regula las poblaciones acuáticas y mantiene el equilibrio de los ríos. Su presencia es indicadora de que el agua es limpia y el ecosistema funciona. Su ausencia, es una señal de alerta: sin nutrias, se rompe el equilibrio hídrico y se compromete la biodiversidad, explican los expertos de la CAM.

La deforestación de las riberas y la contaminación de las cuencas son sus mayores enemigos. Sin hábitat disponible, las nutrias se ven forzadas a desplazarse, quedando expuestas a ataques de animales domésticos y a la intervención humana.

Al hacer el llamado a las comunidades para que ayuden a proteger esta especie, la CAM recomienda que si se observa una nutria sola o herida, lo más importante es no intentar rescatarla por cuenta propia.La prioridad es reportar de inmediato al Hogar de Paso de la CAM en Pitalito al 310 851 2976 y mantener la distancia hasta que lleguen los profesionales encargados.

"Hacemos la invitación cordial a todas las personas para que por favor se comuniquen con nosotros de manera inmediata en caso de avistar una de estas especies en riesgo o si encuentran una cría de nutría en peligro, que probablemente haya sido atacada por perros o se halle en estado vulnerable. "Nosotros hacemos el debido rescate", aseguró Luisa Jaramillo.

En Colombia, tal como lo documenta la fundación Omacha, también existe evidencia de la presencia de la nutria de río en la mayoría de departamentos de la Amazonia y el Orinoco: en los ríos Tomo y Tuparro del PNN El Tuparro, en los ríos Bita y Orinoco, la parte media del río Meta y en el río Arauca. Se han logrado observaciones en los ríos Caquetá, Cahuinarí, Bernardo, Mirití y Apaporis. Se han observado grupos en los ríos Inírida y Guaviare y se han visto algunos individuos en la zona de inundación de los lagos Tarapoto y el río Loreto Yacu.

En general, a pesar de que estas especies tienen amplias distribuciones en diversas ecorregiones, en el territorio colombiano están amenazadas. Hay zonas donde las condiciones son más críticas, como en el caso de los Andes, Caribe y Orinoquia, según lo menciona un documento del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Muchos de los humedales se hayan en condiciones de estrés debido a procesos de cambios en uso del suelo por actividades agroindustriales, ganadería de bovinos y bufalinos, acentuación de fenómenos climáticos como El Niño y La Niña y la captación de agua para centros urbanos y procesos agroindustriales. Las poblaciones de nutrias dependen de la cantidad de agua, la presencia de presas y la conectividad con otras zonas para poder sobrevivir, describe el documento del MADS.