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La Institución Educativa El Reparo, ubicada en una comunidad indígena Zenú, en el departamento de Córdoba, recibió más de 30 pupitres fabricados con material reciclado de envases de Tetra Pak®.. Solo en el 2025, en Colombia se recolectaron, reciclaron y transformaron más de 293 millones de envases posconsumo de esta marca.
 
MONTERÍA.- Los pequeños estudiantes de una comunidad Zenú, en zona rural de Córdoba,  que debían irse a otro pueblo para continuar sus estudios de secundaria por falta de pupitres en la Institución Educativa El Reparo, ahora cuentan con la infraestructura requerida para cursar el grado sexto.
 
Los nuevos pupitres, elaborados en material reciclado con alrededor de 8.000 envases de Tetra Pak, permitieron la dotación de la nueva aula, donde los menores podrán asistir, a cursar su primer año de formación secundaria.
 
Mónica Montes, gerente de Sostenibilidad de Tetra Pak Andina, destaca que la nueva aula haya sido dotada con 30 pupitres fabricados a partir de la recolección, reciclaje y transformación de envases de Tetra Pak® posconsumo. "La apertura de grado sexto no es un hecho menor, representa la posibilidad de que los estudiantes continúen su proceso educativo sin salir de su territorio, manteniendo sus vínculos familiares, culturales y comunitarios. Además, la mejora no es temporal, la infraestructura queda instalada, lo que permitirá que futuras generaciones accedan a este nivel educativo sin enfrentar las mismas barreras", subrayó.
 
Con la llegada de estos nuevos pupitres fabricados con materiales reciclados, el colegio cuenta ahora con la capacidad para recibir a 50 estudiantes que inician su secundaria, generando un impacto que trasciende lo inmediato.
 
La iniciativa, impulsada por Tetra Pak® y GreenSouls, no solo beneficia a esta comunidad, sino que también sensibiliza sobre la importancia de separar correctamente los residuos aprovechables. En este caso, los envases reciclados fueron procesados para convertirse en mobiliario escolar, demostrando que los residuos pueden reincorporarse a la cadena productiva y generar valor social.
Más allá del resultado tangible, el proyecto pone sobre la mesa una discusión más amplia sobre el potencial de la economía circular en el país. "El hecho de que los pupitres provengan de materiales reciclados introduce un aprendizaje tangible sobre sostenibilidad. Los estudiantes no solo reciben clases en el aula, sino que interactúan diariamente con un ejemplo concreto de economía circular. Esto contribuye a cambiar la percepción sobre los residuos, promoviendo hábitos de separación y aprovechamiento desde edades tempranas", agregó la ejecutiva de Tetra Pak.
 
Recicladores, protagonistas de la circularidad
 
Proyectos como este son el resultado de una cadena de esfuerzos que empieza con el trabajo de los recicladores, ya que en Colombia, el sistema de aprovechamiento de residuos depende en gran medida de su labor. Ellos recuperan, clasifican y ponen en circulación los materiales que luego pueden ser transformados en nuevos productos.
 
Cada año, de acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), Colombia genera cerca de 4,4 millones de toneladas de residuos sólidos, de las cuales solo el 16,9% logra ser reciclado o aprovechado, en buena medida gracias a la labor de los 74.313 recicladores de oficio, formales e informales, que se estima que hay en el país.
 
Estas cifras reflejan un desafío estructural, pero también evidencian el potencial de la economía circular cuando los materiales se gestionan adecuadamente.
 
De hecho, en cuanto al tema de aprovechamiento de envases, solo en el 2025, Tetra Pak promovió la recolección y el reciclaje de 4.400 toneladas de envases posconsumo en el país, equivalentes a
más de 293 millones de unidades, gracias al trabajo conjunto con 335 organizaciones gestoras de residuos, que apoyaron los procesos de recolección y comercialización del material reciclado.
Este esfuerzo también generó impacto social en distintas regiones del país, beneficiando a más de 36.000 recicladores de oficio, quienes desempeñan un papel clave en el fortalecimiento de la cadena de reciclaje y en la transición hacia una economía más circular.
 
Sin esta primera etapa de recuperación, proyectos como el de El Reparo no podrían existir. La transformación de envases en pupitres depende, en gran medida, de que esos materiales hayan sido correctamente separados, recolectados y reincorporados a la cadena productiva.
 
Así, en El Reparo, un pupitre no es solo un objeto, sino el resultado de una cadena que empieza en el reciclaje, pasa por la transformación y termina abriendo oportunidades, anota la compañía que realizó la donación. Y agrega que "cuando la economía circular funciona, no solo se reducen residuos, se construyen soluciones que pueden cambiar el rumbo de una comunidad entera".