- La construcción del proyecto Magenta, denunciado por las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta y con la que se destruyó un sitio sagrado de estas poblaciones, quedó sin viabilidad técnica y jurídica.
-
- Ello, debido a la decisión del Tribunal Administrativo del Magdalena, que confirmó la sentencia del Juzgado Tercero Administrativo de Santa Marta. Así lo denunció el periodista samario, Alejandro Arias.
- Las señoras Dávila –las que quieren meter entre los palos a la directora de Parques Nacionales, Julia Miranda, porque legalmente ella se opone a que en el Tayrona se construya un hotel 5 estrellas– pertenecen a la familia que dolosamente fragmentó sus tierras para beneficiarse con un subsidio de Agro Ingreso Seguro, equivalente a 26.400 millones de pesos, concesión que le costó al exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias una larga condena. Así se refirió a la pugna existente por la licencia para la concesión del Parque Tayrona, la columnista Lucy Nieto de Samper, al escribir sobre una pelea en la que pesa más el interés económico que la protección ambiental de este bello territorio.
- El 52 por ciento de los españoles prefiere a sus mascotas antes que a los seres humanos, según un estudio realizado por Amazon sobre los comportamientos y actitudes de dueños de mascotas en España. El estudio de Amazon destaca, entre muchas otras cosas, que las personas que tienen mascotas admiten que harían cualquier cosa para satisfacer las necesidades de los animales.
- Anda rondando en redes una petición para que las autoridades de México, de una vez portodas, firmen la Enmienda contemplada en el Convenio de Basilea, sobre la prohibición del envío de desechos peligrosospor parte de países que pertenecen a laOrganización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, hacia aquellos que no pertenecen a este gremio.
- La industria pesquera ilegal mundial ha dejado millones de víctimas que, día a día, son expuestas a llevar una vida de esclavitud, hambre, golpizas y sed, sobre todo en Indonesia y el sudeste asiático. Personas que han sido rescatadas cuentan que pasan meses en mar abierto trabajando 18 horas diarias a bordo de un barco liderado y administrado por ciudadanos chinos, algunos testigos de abusos psicológicos, hambre, y golpes, incluso, la muerte de otros tripulantes. Así lo denuncia la activista tailandesa Patima Tungpuchayakul, quien fue invitada al Festival de Cine Planet On, realizado recientemente en Bogotá.