PERROS CALLEJEROS: ¿LOS MALOS DEL PASEO?
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Cuando la ciudadanía ejerce su derecho a la opinión y al reclamo público; cuando el objeto del reclamo más que obedecer a una necesidad individual  o al bienestar propio, es el de abogar por los derechos de seres vulnerables; y cuando todo lo anterior se lleva a cabo con una actitud pacifista y conciliadora, los resultados no pueden ser algo distinto al real ejercicio de la democracia.
¿VÍCTI
Lo sucedido en el municipio de Mosquera, durante el primer mes del 2001, se enmarca en lo señalado anteriormente. Todo comenzó con unas palabras pronunciadas en un Consejo Comunal, por el Alcalde Municipal de Mosquera, Álvaro Rincón, en que se evidenciaba una intencionalidad de irrespeto por la vida, adicionalmente a un desconocimiento de la ley.
La frase “Perro que esté en la calle, perro que voy a recoger y a matar. La vez pasada me enfrenté a la Procuraduría y a los ambientalistas. Los ambientalistas que vengan y recojan sus perros, esos canchosos en las calles. Orden: Recojan y maten”. A diferencia de muchas más desafortunadas palabras pronunciadas por gobernantes de cualquier nivel, éstas no se quedaron en el aire y generaron una inesperada repercusión. Todo, gracias a que fueron registradas en un video por  jóvenes, ciudadanos ejemplares de la zona.
Una vez publicado ese material en dos grupos sociales de internet, la reacción de la opinión pública, no se hizo esperar. El grupo creado en facebook, tan solo con una semana de creación, sobrepasaba los diez mil miembros. Los medios de comunicación comenzaron a interesarse ampliamente en el asunto.
Las organizaciones defensoras de animales, así como varios ciudadanos independientes, comenzaron a adelantar gestiones por los conductos regulares y a enviar derechos de petición. El objetivo era abarcar todas las instancias. Sin embargo, las respuestas de la administración siempre fueron etéreas y evasivas.
Como consecuencia de ello, el martes 13 de enero de 2010, se adelantó una protesta que tenía como objetivo principal, buscar que el Alcalde se retractara públicamente de lo dicho y que permitiera que las organizaciones y los profesionales expertos emitieran los conceptos y las posibles soluciones a la problemática de población canina callejera.
A pesar de que la consigna apuntaba a que la protesta no iba en contra de nadie (llámese Alcalde, Institución, y mucho menos población de Mosquera) sino en contra de palabras destructivas y contrarias al derecho a la vida y la convivencia de las especies; al interior del municipio, se adelantó días antes de la concentración, una campaña para que los pobladores salieran a respaldar al Alcalde, el mismo día y a la misma hora de la protesta pro animales.
En un escenario, donde hay dos grupos abogando por ideas distintas, el conato de pelea era inminente. La policía sabiamente y con todo el respeto de por medio gracias a un excelente comandante, realizó un cerco entre las dos manifestaciones. En respuesta a esto, los animalistas y ambientalistas adoptaron la posición enseñada por Ganhdi.
Transcurridas unas tres horas de protesta, el Secretario de Gobierno del Municipio, Nicolás García, bajó a atender a los medios que cubrían la noticia de la manifestación. Una vez allí, se  dio el primer acercamiento. Ello desencadenó en una reunión para negociar una solución que generara satisfacción en las dos partes. En medio de los gritos de la calle y la expectativa, una comisión de cuatro ciudadanos defensores de los animales,  cuatro miembros de Juntas de Acción Comunal (quienes respaldaban al mandatario) y varios funcionarios de la Alcaldía, realizaron una negociación que incluyó la retractación pública de Álvaro Rincón, la formulación de un proyecto de manejo de población canina por parte de los defensores de animales y los expertos (veterinarios, biólogos, etólogos) y un trabajo de apoyo de estos en la aplicación de proyecto.
La negociación generó que conjuntamente, animalistas y administración municipal (por medio de una  comisión de expertos que se encuentra trabajando actualmente), generen que Mosquera pueda convertirse en un municipio ejemplo o municipio piloto en el manejo adecuado y justo con los perritos.
Y perritos es el término que mejor se puede utilizar aquí, porque si bien existe una problemática, la culpa no proviene de ellos, la culpa es de los seres humanos que los reproducimos irresponsablemente, que creemos que la vida se compra y se vende, que así como adquirimos, nos deshacemos de lo que consideramos cosas. Digo perritos, porque estos seres siempre prestos a dar amor, son incomprendidos y maltratados, en muchas regiones de Colombia.
De las crisis siempre nacen nuevos procesos y situaciones positivas, nos queda trabajar para que cada municipio del país brinde el trato adecuado a esos y muchos miles de seres, que también habitan este territorio con nosotros.



admin
12 de Abril de 2010   15:06
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