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Bogotá, Enero 25 de 2012 (Unimedios) Debido a la posición geográfica del país, son casi nulos los efectos
directos de este fenómeno cósmico, que sorprende por su majestuosidad y
posibles efectos sobre ciertos puntos de la Tierra.
El profesor Benjamín Calvo, del
Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Colombia, quien desde que se iniciaron las tormentas ha venido siguiendo las imágenes que ofrecen los
sofisticados satélites que vigilan la actividad del astro, advierte que debido a que el sistema
eléctrico colombiano no está interconectado con el de América del
Norte, no hay riesgo de que haya un apagón del sistema hidroeléctrico
como el que se registró en Quebec (Canadá) en 1989.
“Ese año hubo un flare (nombre en
inglés para llamarada) de tipo X, producto de una actividad solar
máxima que desprendió radiación y viento solar. En ese tiempo no
estaban bien estudiados los flares y por eso la expectativa con las tormentas actuales”.
A partir de ese año, países como Estados
Unidos, Rusia, Canadá y varios de Europa emprendieron proyectos para
lanzar satélites que inspeccionan la actividad de la estrella.
El primero en ser enviado fue el SOHO (Solar
and Heliospheric Observatory), que se ubica a millón y medio de
kilómetros de la Tierra y que tiene visión directa sobre el sol y
nuestro planeta.
Luego se envió el SDO (Solar Dynamics
Observatory), que logró enviar imágenes con mayor definición. En la
actualidad, estudiantes de la UN utilizan la información de este
satélite para sus investigaciones astronómicas.
Después fueron puestos en órbita dos satélites
de última generación llamados Stereo A y Stereo B (Solar Terrestrial
Relationship Observatory –A se refiere a ahead (adelante) y B a behind
(detrás))–. El profesor Calvo explica que gracias a ellos hoy se pueden
observar las dos caras del sol al mismo tiempo y generar imágenes en
tercera dimensión.
“Los Stereo nos permite llevar a cabo un
monitoreo constante y anticipar si una eyección o flujo de energía del
sol puede alcanzar a la Tierra. Por ejemplo, pudimos establecer que el
que rozó a las 2:00 p.m. del martes 24 de enero fue solo el coletazo de
la llamarada. Fue así porque el magnetismo de nuestro plantea impide
que haya un golpe frontal de las partículas que llegan con ese fuerte
viento solar”, describió Calvo.
admin
25 de Enero de 2012 17:12
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